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Pasarela de historias.

Estoy sentada viendo pasar historias,
llevan pantalones de mezclilla algunas, otras uniforme escolar.
Algunas se abrazan, otras bostezan, otras solamente pasan.
Historias que recién comienzan, otras están escritas en largas páginas.
Historias que parecen aburridas pero qué sé yo si es verdad,
tal vez esas que me atraen son en realidad las sosas, solo ellas lo saben.
Cada historia lleva a cuestas un sentido, un porqué;
miro algunas y esos sacos que llevan parecen pesados,
y otros se ven muy ligeros, pero quién lo sabe,
no se puede juzgar solo porque algunas vayan erguidas y otras arrastrando lo pies...
para eso son únicas.
Me identifico con algunas y otras me parecen totalmente ajenas...
en eso consiste esta pasarela llamada vida, 
en mirar en todos los sentidos, escuchar, observar, aprender, amar, acompañar, 
ser parte de esas historias descalzas, de jeans, vestido, uniforme o rebozo; 
y también, por qué no, de alejar y denunciar, 
de fundirte con algunas y con ellas completar la propia.
Mientras pienso y escribo esto, de reojo, he visto decenas de historias pasar. 

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