Si de pedir se trata, yo pido morir de enfermedad, pero de una corta y no dolorosa. Ya lo sé, ¡no quiero nada! Aún más, pido sonrisas diarias, agradecimientos constantes, asombro permanente, charlas tranquilas y debates enriquecedores. Pido abrazos, besos, bailes, canciones, compañía y diferencias solucionadas. Pido conocer lugares nuevos y descubrir a su gente, diferente, con sus costumbres y cultura. Pido lunas y soles diarios. Meteoritos ocasionales y estrellas visibles. Pido agua, pasto y flores, viento frío y días calurosos. Pido lluvias torrenciales y atardeceres en calma. Pido articulaciones y músculos, pido piel y cabello, pido visiones, música y sonidos, pido disfrutar de cosas sabrosas y de ricos aromas, pido deleitarme al palpar texturas. Pido correr un maratón, volar en parapente, lanzarme de un paracaídas, subir una montaña, sortear los causes de...
Pensamientos, ideas, sueños y realidades que se han animado a salir del tintero, muchos otros siguen ahí, aprisionados, esperando que algún día les dé la libertad...